Pasividad del PP en atajar el picudo rojo, que arrasa todas las palmeras de la huerta murciana

Arriba, única palmera que queda aún en pie en la plaza de la Purísima, de La Raya, junto a otra talada y otra afectada. Abajo, a la izquierda, las diversas palmeras aún no atacadas por la plaga; a la derecha, palmeras junto a la antigua sede de los viveros de La Generela, también en La Raya.
  LA RAYA, Murcia (20 dic. 2010). - La Asociación para la Protección y Conservación de la Huerta de Murcia (Huermur) está estudiando la posibilidad de denunciar ante los tribunales de Justicia para que se investigue a las Administraciones local y regional, en manos del Partido Popular (PP), en torno a la plaga del picudo rojo que está afectando a miles de palmeras, entre estas las que han sido ya taladas en la pedanía de La Raya.

Por su parte, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Murcia, Alfonso Navarro, ha calificado de "incomprensible pasividad" la actitud del PP frente a una plaga de la que la propia concejala de Medio Ambiente, Adela Martínez Cachá, ha reconocido que le ha desbordado.

El picudo rojo es uno de los 1.400 insectos o especie exóticas que han invadido España desde que apareció hace unos quince años en Nerja (Málaga) y Almuñecar (Granada), tras implantarse palmeras adultas procedentes de Egipo, siendo un insecto procedente del sudeste asiático y Polinesia.

Tras atacar a la palmera en su tronco, sus hojas centrales empiezan a tomar un tono pajizo y se marchitan, y en pocas semanas su corona central queda afectada, originando la muerte de un árbol del que hay constancia de su existencia en España desde el siglo cuarto antes de siglo y que está protegido por las leyes conservacionistas.

El insecto está arrasando miles de palmeras en el municipio de Murcia y se viene extendiendo sin freno por toda la huerta, amenazando con matarlas a todas al no tomarse a su debido tiempo las medidas fitosanitarias pertinentes. Este insecto ataca pincipalmente a la palmera canaria, aunque también está atacando a la datilera, en concreto a los ejemplares machos, y no hace distinción entre palmeras en lugares públicos, como las de las motas del río o las de la plaza de la Purísima, de la pedanía murciana de La Raya, que se habían mantenidas vivas desde hace medio siglo, o en viveros o huertos privados, algunas de ellas aún más antiguas.

Los ejemplares de palmeras dañadas deben arrancarse y quemarse para eliminar la propagación de la plaga del picudo rojo.

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1 comentario:

  1. Anónimo6/3/12 13:12

    ¿Se replantarán las palmeras? Creo que no, ¿Se sustituirán por algún arbol distinto? Creo que no. Total, que seguramente tendremos un enorme solar en medio del pueblo sin nada de vegetación(POrque el parterre también lo quitaron...)

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